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¿Cómo afecta el Estrés a la Conducción?

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El estrés es la respuesta natural del cuerpo ante un estímulo externo, y tiene el poder para alterar la capacidad de percepción relacionada con las situaciones demandantes. Aparece cuando nos sometemos a grandes exigencias que deben ser resueltas de forma inmediata o que se presentan como “problemas sin solución”.

El estrés es hoy una de las afecciones más padecidas por la gente y genera alteraciones en todo el organismo

El inconveniente, que puede volverse realmente complicado, se manifiesta cuando combinamos el estrés con el hecho de tener que conducir. Esto se convierte en una mezcla, por lo general, bastante desfavorable con la que se incrementa en alrededor de un 28% la probabilidad de sufrir un accidente de tránsito.

Consecuensias de Conducir Estresado

El estrés, en su fase máxima, suele provocar fatiga y cansancio, lo que logra que la concentración, así como la capacidad de conducir, se vean considerablemente afectadas. Cuando manejamos, bajo estas condiciones, los niveles de hostilidad y agresividad se elevan en casi un 66%, dejando de lado el raciocinio y la cordura. Además:

  • Prestamos menos atención a las señales de tránsito. Esto es debido a que se presenta el efecto visión túnel, que altera el ángulo de visualización.
  • Hay una reducción de la concentración. Lo que podría resultar catastrófico a la hora de reaccionar ante situaciones de riesgo.
  • Las maniobras se ejecutan con mayor brusquedad. Esto pone en peligro a los pasajeros, así como a otros conductores.
  • Se desencadenan conductas agresivas. La persona descarga improperios y obscenidades hacia otros conductores, e incluso hacia sus propios pasajeros.
Conducción con estres

El conductor estresado podría tomar rutas inadecuadas, perder el rumbo y ser incapaz de llegar al lugar deseado

¿Cómo distinguir los síntomas del Estrés antes de Conducir?

Cuando padecemos estrés se manifiestan algunas actitudes negativas, que empeoran a medida que se incrementan los niveles de ansiedad y angustia. Es muy probable que no reconozcamos las señales, y, para lograr distinguirlas nombraremos algunas de ellas:

  1. Síntomas físicos. El cuerpo manifiesta su incomodidad a través de malestares como: dolor de cabeza, fatiga, tensión muscular, náuseas y pérdida del apetito.
  2. Síntomas psicológicos. Estos abarcan nerviosismo, falta de concentración, cambios de humor, depresión, irritabilidad, incapacidad de mantener una conversación coherente, etc.

Si nos percatamos de que tres o más de estos síntomas están presentes, lo recomendable es evitar, en la medida de lo posible, la conducción de un vehículo. Es preferible volver a casa en taxi, pedir ayuda a un amigo o buscar cualquier otro medio de transporte.

Estrés y conducción

Una perdona muy estresada es una bomba en potencia. Hay que desactivarla pronto

Consejos para reducir el estrés antes de conducir

La responsabilidad de llevar un vehículo es bastante elevada, puesto que son muchos los factores a los que hay que estar atento. Para evitar conducir bayo el efecto del estrés se recomienda:

  • Tratar de reconocer las conductas y señales que indiquen que podemos estar ante una situación estresante.
  • Establecer una ruta y horario donde la dinámica del tráfico y la congestión sea mínima. Así será posible conducir con calma hacia el lugar de destino.
  • No fijar una hora exacta de llegada al destino planteado. Es preferible salir con algunos minutos de anticipación en el caso de tener una cita o un compromiso importante. De este modo, evitaremos la tensión que se presenta con la aparición de cualquier imprevisto durante el trayecto.
  • Controlar los pensamientos que evoquen problemas personales o situaciones incómodas.
  • Mantener una velocidad prudente, respetando siempre los límites establecidos por la normativa de ley.
  • Evitar a los conductores agresivos. Para ello ceda el paso, conserve la distancia, sobrepase con precaución o deténgase en un lugar seguro hasta que se hayan alejado.
  • Al viajar acompañado se deben crear dinámicas conversacionales apropiadas, sin caer en discusiones o tratar temas susceptibles de convertirse en una fuente de distracción.
  • Dormir por lo menos ocho horas cada noche. De lo contrario, se reduce la capacidad de atención al volante.
  • Mantener una buena postura al conducir. La incomodidad es uno de los detonantes de los episodios de estrés, sobre todo si hay mucho tráfico.
  • Buscar ayuda profesional en caso de manifestarse episodios recurrentes de estrés.
consejos para evadir estrés si debe conducir

El estrés afecta incluso la manera de conducir. Escuchar música alegre para bajar la presión es beneficioso

Indiscutiblemente, durante el día podemos encontrar diferentes situaciones que alteren la rutina. Entendamos que lo mejor es mantener la calma y buscar alternativas, para evitar los destructivos episodios de estrés al conducir. Tu vida y la de los demás pueden depender de ello. Si a pesar de todas estas consideraciones sufres un accidente vial, recuerda que la asesoría de un abogado especialista en tales temas será la mejor inversión a tu paz futura.